Wuerzburgo, Alemania.- Ghana, el último
equipo de África que sigue en carrera en la Copa Mundial,
pregona que cuenta con una virtud que Brasil, su próximo
rival, carece: cohesión.
Ghaneses y brasileños se toparán el martes en Dortmundo
por los octavos de final.
El técnico de Ghana Ratomir Dujkovic reconoció
que el favoritismo de Brasil es inmenso, pero advirtió
que el plantel de luminarias de los pentacampeones mundial
podría ser su talón de Aquiles.
"Le tengo fe a nuestros muchachos. Tienen los recursos para
frenar a Brasil", dijo el timonel serbia, que condujo a Ghana
a victoria ante la República Checa y Estados Unidos para
obtener la clasificación en su debut en los mundiales.
"No están jugando tan bien como antes con tanta estrella.
Las individualidades son excelentes. Pero como equipo no son
la misma cosa", opinó Dujkovic. "Es una ventaja
enfrentarlo ahora que en la final, ya que en una final siempre
se crecen. Nuestra baza es lo colectivo".
Pero el poder de fuego de Brasil no deja de intimidar.
"Lo fácil es preparar una estrategia para enfrentar
a todos esos nombres rutilantes de Brasil", indicó Dujkovic.
"Pero otra cosa es pararlos. Si contienes a Ronaldinho, entonces
está Ronaldo. Si anulas a Ronaldo, pues tienes a Roberto
Carlos. Y después está Cafú".
En su última práctica, los jugadores ghaneses se
concentrarán en practicar la ejecución de penales
y afinar el contragolpe.
Y pese a que jugarán sin su volante Michael Essien,
baja por suspensión, al menos Ghana pasó a la siguiente
ronda. Los demás africanos, Togo, Angola, Costa de Marfil
y Túnez, ya empacaron maletas.
"Te llena de orgullo verlos jugar... defender al país
y el continent"', dijo Dujkjovic. "Es un resultado histórico,
es nuestro primer mundial y creo estamos para más en
el futuro".
En otras novedades de Ghana, el delantero Razak Pimpong y
el volante Haminu Draman, quienes salieron golpeados en el
duelo ante Estados Unidos al cerrar la primera etapa, estarán
en condiciones de jugar ante Brasil.
Ghana también recupera al atacante Asamoah Gyan y al
volante Sulley Muntari, ausentes del partido previo por suspensiones.
Para el capitán Stephen Appiah, dijo que lo que más
le inquieta es la facilidad con que Brasil hace pagar un error.
"Tenemos que estar concentrados al 120 por ciento, porque
tienen jugadores que en dos jugadores pueden cambiar el rumbo
del partido", afirmó Appiah.